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La adopción interracial y sus resultados
En seis sub-apartados abordaremos este tema:
- Introducción
- Adopción interracial: perspectivas a favor y en contra
- Resultados de investigaciones
- Adaptación psicológica en los niños sujetos de
adopciones interraciales
- La identidad racial en niños sujetos de
adopciones interraciales
- Conclusiones sobre la adopción interracial.
En Norteamérica uno de los aspectos más polémicos de la actual política y
práctica sobre bienestar infantil, tiene que ver con la conveniencia de que las
familias adopten niños de diferente raza o etnia a la suya propia.
Siguiendo el estudio realizado por los profesores David. Broszinsky, Daniel
Smith y Anne B. Brodzinsky, en su obra Children's Adjustment to Adoption.
Developmental and Clinical Issues, la adopción interracial en los Estados
Unidos típicamente ha supuesto la asignación de niños pertenecientes a grupos
sociales minoritarios a familias de raza blanca. Los defensores de este tipo de
adopciones argumentan que el desproporcionado número de dichos niños al
cuidado de las instituciones, junto con la escasez de familias, con las que
coinciden en origen, disponibles, requiere que los menores sean asignados a
familias estables sin importar su raza. Los oponentes, por otra parte, sugieren
que este tipo de adopciones perjudicará el desarrollo de una identidad racial
positiva. Además, argumentan que se incrementa el riesgo de sufrir problemas
psicológicos a largo plazo.
La adopción interracial en los Estados Unidos empezó a finales de los 40,
principios de los 50, cuando los veteranos de la Segunda Guerra Mundial
empezaron a adoptar niños chinos y japoneses que se habían quedado huérfanos.
Más tarde, en Corea y Vietnam, se obtuvieron nuevas fuentes de adopción
internacional.
Además de niños asiáticos, este tipo de adopción ha implicado, desde los
años 60, la adopción de menores de América del Sur y de América Central. Sin
embargo, se ha incrementado la dificultad para llevar a cabo este tipo de
adopciones debido a la resistencia de algunos países a que sus niños sean
trasladados a otras culturas.
Las adopciones interraciales de niños pertenecientes a grupos sociales
minoritarios, es polémica. La Asociación Nacional de Trabajadores Sociales
Negros y su homólogo británico, sostienen su oposición a prácticamente todas
las adopciones interraciales. Por otro lado, grupos como el Concilio
Norteamericano de Niños Adoptables, son firmes partidarios de estas adopciones,
como un proceso de unión permanente entre niños y familias.
En una posición intermedia, La Liga Americana de Bienestar Infantil, afirma
que, aunque es preferible para los niños y los padres adoptivos estar
emparejados racialmente, las adopciones no deben ser rechazadas o aplazadas si
no es posible una apropiada adopción interracial.
Se describe en el estudio de los autores anteriormente citados, dos tipos de
argumentos contra la continuidad de la práctica de las adopciones
interraciales.
En primer lugar, se afirma que los niños pertenecientes a grupos sociales
minoritarios criados en otras familias, sufrirán problemas emocionales, de
desarrollo y/o socio-culturales, en especial referidos a una inadecuada
identidad racial y a una baja autoestima. Desde esta perspectiva, es central la
creencia de que una positiva identidad racial es la esencia de un saludable
desarrollo personal y que los niños adoptados por familias de otras razas,
debido a esa inadecuación en la identificación con su raza, manifestarán una
adaptación psicológica más pobre que sus iguales adoptados por familias con
las que coinciden racialmente.
El punto de vista contrario afirma que los resultados de las adopciones
interraciales no son necesariamente negativos y que la necesidad que un niño
tiene de una familia estable, pesa más que el posible beneficio que en la vida
del menor puede hacer la unión con una familia de igual raza.
El segundo tipo de argumento en contra de las adopciones interraciales, es
esencialmente político. Se piensa que los sistemas sociales y culturales que
han permitido y alentado estas adopciones, reflejan ideologías parciales que
fracasan en reconocer la fuerza de las culturas minoritarias. Por consiguiente,
la mayoría de argumentos se centran en percibir defectos en el sistema del
Servicio Social.
En contraste, otros mantienen que las adopciones interraciales son una
práctica positiva, ya que promueven la integración racial, el ideal por el
cual una sociedad tolerante debe luchar, y además que no reconocen la
superioridad de ninguna raza en términos de que todas ellas son capaces de
proporcionar un hogar adecuado para los niños.
El debate sobre adopción interracial es complejo y de gran importancia.
Dados los fuertes posicionamientos tomados por cada una de las partes y las
trascendentes implicaciones políticas de sus argumentos, parecería lógico
asumir que dicha polémica conducirá a un gran número de investigaciones
dirigidas a resolver estas cuestiones. Sin embargo, son relativamente escasas
las investigaciones sobre resultados específicos en adopciones interraciales.
A todo ello debemos añadir, que hoy corren tiempos difíciles, por lo menos
en España, para la tolerancia, el ultra-nacionalismo practicado por algunos
dirigentes políticos de las llamadas Comunidades históricas, las miradas
silenciosas pero duras ante los que tiene rasgos diferentes, el localismo
excluyente que se practica en algunos lugares de nuestra patria, nos hace
reflexionar sobre la importancia y la trascendencia que tiene el tema.
Las investigaciones, desgraciadamente, han fracasado en proporcionar
respuestas a muchas de las preguntas centrales acerca de la práctica de las
adopciones interraciales, concluyen los autores, y argumentan que es debido, en
parte, a la escasez de estudios, además de los problemas metodológicos que
caracterizan al grueso de las investigaciones en esta área. Además, la
mayoría de las investigaciones se han centrado en la adopción de niños
Afro-Americanos por parte de familias de raza blanca, excluyendo los otros tipos
de adopción interracial, los cuales se han convertido cada vez en más comunes.
En España tenemos que tener en cuenta las adopciones internacionales de menores
de origen chino, que, sin duda alguna, son las más numerosas y también de
algunos países de Hispanoamérica. Evidentemente se tendrán que realizar
estudios, tal como lo han hecho y lo están realizando en los EE.UU., aunque la
experiencia comparativamente es poca y ha transcurrido poco tiempo para efectuar
un estudio serio o la muestra no es tan amplia para que nos permita sacar
conclusiones. A pesar de ello el equipo de InterAdop continuamente está
estudiando y analizando todos los hechos que concurren en la adopción
internacional en España y, en su caso, conociendo los problemas a los que se
están enfrentando nuestros colegas de otros países de adopción o de acogida
para tengamos la capacidad profesional para dar respuesta a las familias que
desean adoptar o que han adoptado con nuestra Entidad.
No hay datos fiables que sostengan el argumento según el cual, la tensión
causada por las diferencias raciales, inevitablemente lleva al fracaso de las
adopciones.
Los críticos de la adopción interracial han expresado su preocupación por
el hecho de que estos niños puedan tener un mayor riesgo de sufrir problemas
psicológicos que aquellos adoptados por familias de la misma raza.
Algunos estudios han examinado, a nivel general, la adaptación en la
adopción interracial, los datos indicaban que los padres expresaban, a lo largo
de todo el estudio, una considerable satisfacción en sus roles como padres
adoptivos, y que los niños adoptados se sentían firmemente unidos a sus
familias adoptivas.
Así, a nivel de adaptación general, exponen los autores, que la mayor parte
de datos indican que los niños sujetos de adopción interracial, no sufren
resultados negativos en su desarrollo, ni tienen una imagen negativa de ellos
mismos. Sin embargo, estos resultados no abordan la mayor preocupación
planteada con respecto a la adopción interracial, a saber, si es probable que
este tipo de adopciones interfiera en el desarrollo de una actitud e identidad
racial sana.
Siguiendo el hilo de la obra de los profesiones americanos, éstos nos
enseñan que, a nivel conceptual, hay poco acuerdo entre investigadores con
respecto a la definición de "identidad racial". Algunos autores la
consideran como una característica personal estable, mientras que otros
argumentan que se trata de una actitud individual variable, según situaciones
específicas. La falta de una definición operacional consistente, probablemente
explica la diversidad de estrategias de investigación, además de las
discrepancias que se observan en los resultados de los estudios.
En una de estas investigaciones, señala el prof. Brodzinsky, aun cuando se
vio que la gran mayoría de padres consideraban muy importante la
identificación de los niños con su propia identidad racial, un número
considerablemente inferior de menores mostraba actitudes positivas hacia su
raza. Mientras los niños se resistan a tratar el tema con sus padres, tal como
ocurre a menudo, se cuestionará la validez de la información ofrecida por los
padres adoptivos respecto a la adopción interracial.
Otros investigadores han trabajado directamente con los niños, evaluando la
identidad racial a través de test proyectivos. Los resultados de estos
estudios sugieren que estos menores manifiestan una opinión más negativa sobre
su propia condición racial, presumiblemente como resultado de haberse criado en
familias de otra raza. Sin embargo, otros estudios muestran cómo la presencia
de niños pertenecientes a minorías sociales incrementa la aceptación de tales
minorías por parte del resto de la familia, y que estos niños adoptivos se
identifican a sí mismos como bi-rraciales, lo cual es un hecho enriquecedor.
Una cuestión que los estudios han fracasado en aborda es si la identidad
racial tiene alguna relación en lo que se refiere a la adaptación de los
niños sujetos de adopciones interraciales. Algunas investigaciones llegan a la
conclusión de que las dificultades psicológicas de estos niños se incrementan
con el tiempo. La disminución en la adaptación parece estar relacionada con la
manera en que las familias adoptivas manejan los temas relativos a la
identificación racial con el paso de los años. Los datos indican que esta
identificación se vuelve más dicotómica con el tiempo, sugiriendo que las
familias y los niños adoptados tienen dificultades en integrar los sistemas de
valores de las distintas razas cuando los niños se van haciendo mayores.
Todos estos estudios llegan a la conclusión de que no debemos quedarnos en
la discusión de si la adopción interracial es positiva o negativa, sino que
nos debemos centrar en averiguar si es posible predecir bajo qué condiciones y
en qué etapas del desarrollo, los problemas pueden empezar a surgir.
Creemos que no debemos bajar la guardia en el hecho de que se pueden
presentar en algunos menores los problemas que han vivido algunas familias
americanas, el apoyo de un técnico para prever o en su caso coadyuvar a
normalizar la situación dada es, en muchos casos, necesaria. Sin embargo,
InterAdop comparte la idea de los profesores David. Broszinsky, Daniel Smith y
Anne B. Brodzinsky, cuando afirman que todos los resultados apuntan hacia la
importancia de la función de protección que la adopción ejerce en la vida de
los niños que han sufrido tempranas experiencias de adversidad biológica y
social, mediante el abandono y su posterior institucionalización.
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